POV DAMIÁN
Llevábamos semanas legalmente casados y todavía no había tenido nuestra boda real.
La ceremonia forzada mientras estaba en coma no contaba, no para mí, Adriana merecía algo mejor que un matrimonio donde falsificó mi firma y me obligó a casarme inconsciente, merecía votos de verdad, una ceremonia donde ambos eligiéramos estar ahí.
Por eso pasé una semana planeando en secreto.
—¿Está seguro de esto señor? —preguntó Trevor cuando le conté el plan.
—Completamente seguro, Adriana merece u