DAMIÁN
Dos días sin ir a Eclipse. Cuarenta y ocho horas intentando poner distancia entre Venus y yo. Cuarenta y ocho horas fracasando miserablemente porque cada hora que pasa solo puedo pensar en ella. En cómo casi nos besamos de nuevo desde que la conozco.
En la pregunta que me hizo sobre sentir que conoces a alguien, aunque sea imposible.
En sus ojos color miel mirándome con mezcla de esperanza y dolor cuando Valentina interrumpió.
Estoy en mi oficina rodeado de reportes financieros que deber