Capítulo ochenta y dos. Tres preciosos bebés
— — — — Narra Brad Lancaster — — — —
Desde que despertamos todo en lo que puedo pensar es en conocer a nuestro hijo.
Dormimos pocas horas después de dejarnos llevar por la pasión, pero a las doce del mediodía me pareció un buen momento para concertar una cita con mi médico de cabecera y que nos recomendara a la mejor gineco - obstetra del país.
Y aquí estamos... esperando para ver a nuestro hijo.
—¿Estás emocionado? —pregunta Amy tomando mi mano entr