Capítulo treinta y dos. Sin vergüenza y sin límites.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
Este viaje y las cosas que nos hemos prometido me han hecho dejarlo cada día más. Cada segundo que pasa le deseo mucho mucho más y quiero seguir y seguir sin parar.
Después de hacerlo en medio del bosque rodeados de gente y con el morbo servido, nos subimos en burros de lo más tiernos para hacer otra parte del sendero hasta llegar al restaurante.
—No quiero que sientas vergüenza de nada conmigo —se monta en