Capítulo treinta y uno. Eres tú y solo tú.
— — — — Narra Amy Carlson — — — —
No tenía ni idea de adonde me llevaba Brad hasta que llegamos. Hemos tenido que tomar un helicóptero y todo pero estamos en un sitio alojado entre montañas tan altas que parece que es el mismísimo cielo.
La suite del hotel en el que nos alojamos es increíble, es una especie de cúpula apoyada en la montaña y m9btada al aire, los cristales en círculos nos hacen sentir que estamos en el medio del espacio. Como si fuéramo