Capítulo ciento ocho. La mirada invisible.
— — — — Narra Brad Lancaster — — — —
—¿Qué dijiste? —pregunté, como si no hubiera escuchado bien. Pero sí lo había hecho. Solo necesitaba que Amy lo repitiera, por si acaso mi corazón se había inventado aquella frase por el puro miedo.
—Sentí que alguien nos estaba mirando —dijo con voz baja, mirando por encima del hombro—. No ahora… fue hace un momento, cuando caminábamos.
Me giré de inmediato hacia el ventanal, escudriñando el jardín. No había nada,