Una vez que ya estaba sentada en la cama, el médico escuchó mi corazón, mis pulmones con su estetoscopio, me toco mi vientre, me tomo la temperatura, me saco sangre, guardándolo todo en su maletín.
—- Parece que estas muy bien, pero por el color de cara que tienes Keira, podría decir que tienes algo de anemia, bueno Mario yo me marcho, esta tarde te llamaré y te dire los resultados, por ahora te diría hijo, que las relaciones no sean frecuentes, claro está que según salgan los resultados, adios