Estabamos en la sala, cuando Mario se levantó del sillón donde estaba sentado, marchándose de la sala pero volviendo con una botella de vino y cuatro copas. Abrió la botella echando el líquido a las cuatro copas ofreciendo primero a sus padres una de las copas y seguidamente me dio una de ellas a mi, quedándonos los dos mirándonos a los ojos como si quisiera saber Mario si me encontraba bien, respondiendo yo una tranquila sonrisa. Lucas se acercó de pronto a donde yo estaba sentada abrazandome