Estabamos mi marido y yo sentados en el sofá del salón, solamente con nuestras tazas de café en nuestras manos, cuando de pronto me picó algo la curiosidad, necesitaba saber porqué era tan importante para Aaron ese bebe que no dejaba de pedirme, así que hice un par de respiraciones fuertes y al final me atreví a preguntarle.
— Aaron quiero saber algo de ti que nunca me he atrevido a preguntarte, pero quisiera que me lo contaras, como tu esposa que soy, creo que me lo debes — le dije, viendo en