Días después volvimos a casa, pero ya nada era como antes de marcharnos, ya que la primera noche decidí irme a dormir yo sola en el dormitorio de invitados aun sabiendo que a Aaron no le parecía bien, pero la discusión que tuvimos momentos antes fue demasiado fuerte. Aunque trataba de dormir, no lo consegui, los nervios y la discusión que tuvimos él y yo en casa, me dejó muy nerviosa, así que decidí, levantarme de mi cama, recorrí el pasillo despacio para acercarme al dormitorio donde estaba d