17. “Te deseo”
DAMEN.
Mi silencio es crucial. No quiero que me pida explicaciones o que siga insistiendo en algo que no tiene ningún sentido. Podría comportarme como un animal y aprovecharme de ella, pero ponerle un solo dedo encima es incluso más peligroso para mí de lo que es para ella. Si me dejase llevar por mis deseos, en este momento estaría poseyéndola en la mesa. De solo pensarlo mi cuerpo hierve. Tenerla aquí es más peligroso de lo que creía.
— Se que no quieres dormir en una cama y tampoco en el