Estoy temblando mientras abro la bolsa, pero mis ojos se cierran solos al sentir la tela. Suave. Terciopelo. Un vistazo rápido me dice que es de un azul profundo y largo, a juzgar por los pliegues de tela.
—Vale —digo, aceptando con resignación.
La verdad es que me da igual lo que me ponga. Solo me importa el orgasmo que estoy a punto de alcanzar…
—Hay algo más ahí dentro —murmura él, haciéndome dar cuenta de que he dejado de mirar y solo estoy apretando la bolsa mientras me pierdo en la sensac