#22: Nora
La mano de Vincent no tiembla. La pistola se mantiene firme, apuntando directamente al pecho de David, y la luz del pasillo arranca un brillo frío al metal. Mi corazón golpea con tanta fuerza contra mis costillas que lo siento en la garganta.
—Vincent —digo, con una voz instintivamente calmada—. ¿Qué coño estás haciendo?
Ni siquiera parpadea. Sus ojos siguen clavados en David.
—¿Crees que puedes volver a su vida así como así? Aparecer en nuestro edificio, tocar a mi mujer y yo tengo q