Después de nuestra charla, parece que David se ha tomado en serio lo que le dije. En los días siguientes habla más conmigo, pequeños comentarios, pullas como antes de que empezara esta montaña rusa emocional. Eso me calienta el pecho, la emoción de nuestra relación en desarrollo se hace más real cada vez que lo miro, le sonrío o le devuelvo las bromas.
Casi me ha hecho olvidar el otro lado de la relación. El lado físico, el que ha estado presente desde el segundo en que entró en el Red Room. El