suspira marca esta historia como completada se queda aquí contemplando su vida
~
Me quito los zapatos en cuanto entro al apartamento, gimiendo de alivio cuando mis pies por fin descansan.
—Nunca más volveré a ponerme esos tacones —me quejo, caminando por el pasillo y dejando caer el bolso y el abrigo descuidadamente en el suelo.
—No los compraste para estar cómoda, muñeca —bromea David en cuanto me ve aparecer en la puerta de la cocina, donde ya me está sirviendo una copa de vino—. De hecho, cr