Como un simple espectador, vi y escuché, todo lo que la ginecóloga decía. No entendía nada de lo que decía, Mía se tumbo en la camilla para prepararse para la ecografía. Estaba más tranquila que yo. Solo observaba junto a Mía aquel monitor, miraba a la doctora y luego la miraba a a ella, y estaba feliz, yo estaba feliz, hasta que la cara de la doctora se tensó. Mire a Mía, no estaba asustada, ni preocupada, solo creí detectar asombro!
- Bien, Mía se lo dices tú o se lo digo yo? - oí pregunta