-Feliz año nuevo Hugo Dsilva! - le dije cayendo sobre su pecho desnudo
-Feliz año amor! - a pesar del frío, nos quedamos allí tumbados, disfrutando de los fuegos artificiales, diez minutos después, ya vestidos, regresamos al interior del castillo, antes de entrar Hugo se detuvo.- té voy amar siempre, Mía, mientras mi corazón siga latiendo, y mis pulmones respirando, te amo, siempre. - me dijo clavando sus ojos en los míos. Quise responderle, decirle algo, pero no pude, simplemente, le bese en