Luego de varios minutos en los que mi ninfa no volvía, tuve la decencia de salir y buscarla. Realmente no era por ella, era por los chocolates... bueno, también por ella. Es una chica linda y buena, conmigo no ha sido mala, así que al menos deseaba que esa chica no tuviera ningún percance. Algo me dice que puede deberse a mí.
—¿Ocírroe? —La estuve buscando por algunos lugares que considere obvios, como la cocina—. ¡Ocírroe! —Y la chica no estaba en la cocina, pregunte a una de esas ninfas que t