Narra Sebastián
Vi sus ojos rojos de tanto llorar y se me rompió el corazón, pero cuando me dijo "tenemos que hablar" sentí un miedo , recorrer todo mi cuerpo.
—María, te escucho —le digo sirviendo un vaso de whisky. La miro y se sienta en la silla frente a donde yo estaba parado.
—Sebastián, no sé cómo decirte esto, no quiero lastimarte, perdón...
No la dejo terminar de hablar cuando la interrumpo, "dime lo que tengas que decir, soy un hombre, no un niño", María le contesto mirándola a los ojo