Minutos más tarde, la cena transcurre en la mesa principal entre risas ligeras y discusiones sobre la economía internacional. Adrián, sentado en la cabecera, decide poner en marcha su plan para golpear el orgullo de Valeria. Inclinándose hacia la atractiva abogada corporativa que tiene a su derecha, le sonríe de forma abierta, le sirve más vino en la copa y murmura comentarios al oído que hacen que la mujer suelte una risa coqueto mientras le toca el brazo con absoluta familiaridad.
Valeria, s