HORAS MÁS TARDE
El sonido metálico de la cerradura del baño principal de la recámara resuena como un disparo en medio del absoluto silencio que domina la planta alta, aislando por completo a Valeria del resto del mundo tras la abrupta partida de Richard. Ella se apoya con fuerza de espaldas contra la madera labrada, manteniendo una respiración agitada mientras limpia las lágrimas que amenazan con derrumbar la fachada fría que mostró en el sótano, cuando el destino de todos cambió para siempre.