AL DÍA SIGUIENTE
Las primeras luces del día siguiente se filtran a través de los enormes ventanales de la mansión, iluminando el comedor principal donde Adrián revisa varios informes financieros en su tableta electrónica mientras bebe un café cargado. El eco de unos pasos decididos capta su atención de inmediato, obligándolo a levantar la vista de la pantalla, quedando mudo por un instante ante la imponente figura que desciende por la escalera principal.
La inocencia de Valeria se ha evapora