–Esas son preguntas tan estúpidas y carentes de fundamentos que ni siquiera tienen sentido en nuestra realidad actual, más aún cuando sabes perfectamente que desde el mismísimo día en que entré a pedirte trabajo como tu secretaria en la torre corporativa, estoy completamente entregada a ti y a tus directivas –responde Valeria, sintiendo cómo la presión en su mandíbula delata el control obsesivo que el empresario ejerce sobre ella. – En cuanto a Richard, él ha sido mi amigo incondicional durante