—¿Qué quieres decir con que todo se volvió negro? —preguntó, frunciendo el ceño—. ¿Te desmayaste?
Me encogí de hombros, incapaz de encontrar las palabras correctas. La verdad era confusa y desconcertante. No sabía si había sido un desmayo o algo más. La noche se había vuelto borrosa en mi memoria, una mezcla de risas, música y sombras danzantes.
—No estoy segura. Solo recuerdo que estaba hablando con él y luego… nada. Me desperté en su residencia, con él a mi lado.
—Eso es… inquietante —dijo Sa