Siendo sincera, pensé que esto iba a ser mucho más complicado. Aún no lo sabía con certeza, pero teniendo en cuenta el portón gigante frente a mí y la absoluta soledad a mi alrededor, excepto por el lejano canto de los pájaros, creí que el destino me tenía preparada alguna otra sorpresa. Por un segundo, me pregunté si podría escalar. No tenía ni idea de cómo hacerlo, pero podría intentarlo, ¿no? Sin embargo, al observar mejor toda la fachada, mis ojos se posaron en un botón mediano en una esqui