—Fue arriesgado por su parte decirle a Trenton que mi hermana le había reservado este baile a su amigo —dijo Dorelia cuando dio un giro y se cruzó con Andrew en el medio del pasillo.
Este esperó paciente hasta que ella se acercase otra vez.
—Trenton es un cobarde —le contestó—. Me alegro de haberlo puesto en su sitio.
Dorelia dobló el cuello para mirarlo mientras otro caballero ocupaba el sitio de Andrew en un nuevo giro. Cuando volvió de regreso dando dos saltitos al compás de la alemanda, le