Dorelia mientras paseaba por un mercado local, se encontró con una enfermera amiga, Ana, quien le reveló un secreto: Andrew estaba internado en el Hospital Central, víctima de una intoxicación por una sustancia desconocida.
La revelación de Ana encendió una llama de furia en el interior de Dorelia. De inmediato, se dirigió al hospital, dispuesta a confrontar a Helena y descubrir la verdad. Al entrar en la habitación de Andrew, la encontró junto a su cama, con una expresión extraña en el rostro.