A Arwen se le movió todo al ser besada nuevamente por Aiden, lo esperaba y lo temía, pero no debía ceder, no podía volver a entregarse a él.
Al entrar a la casa Marck y Sam la invitaron a jugar billar, ella aún se sentía aturdida por lo sucedido en la playa, les pidió tiempo para darse una ducha rápido y cambiarse. Corrió a la habitación, ya que tenía miedo de que Aiden llegara y la pillara en la ducha, con ese beso se sintió como arcilla en sus manos, debería mantenerse alejada de él.
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