Arwen Simones
Llegamos a la habitación y él se fue al baño mientras yo busqué mi ropa de dormir y la puse sobre la cama, entonces me fui a la terraza a ver el reflejo de la luna sobre el mar, me sentía medio loba porque amaba la luna.
Sentí su aroma seguido de su presencia, giré un poco y no pude evitar recorrerlo con la vista porque estaba secando su cabello y no se había vestido aún, seguía con una toalla en su cintura.
Percibió perfectamente mi mirada y el muy descarado dio una vuelta comple