Arwen Simones:
Ahora si podíamos ir a la zona de investigación, tomamos el ascensor bajo la acuciosa mirada de su secretaria y las chicas de recepción, llegamos al estacionamiento y bajo la pantalla de un portón bloqueado por un auto estacionado, se encontraba el acceso secreto a otro ascensor en el que bajamos tres pisos hasta que se detuvo y entramos a un pasillo ancho e iluminado.
Aiden colocó su palma izquierda en una pequeña placa y miró fijamente hacia un cuadrado marcado en un cristal fr