Arwen Simones:
Amaneció un día perfecto, despejado y soleado, mi vestido era color marfil con corte imperial para que el área de mi vientre estuviera despejada ya que con solo cuatro meses de embarazo tengo una panza muy pronunciada.
Cuando inicié mi caminata al altar, escoltada por los gemelos, puse mi mirada en el lugar donde me esperaba Aiden y cumplió totalmente con lo que siempre había soñado, no quité mi vista de su hermoso rostro, me enganché a sus ojos grises en los que me sumergí mien