El silencio que siguió causó escalofríos en el cuerpo de muchos, especialmente de aquellos que sufrieron las peores consecuencias de ello.
Ragnar sintió de inmediato el dolor, la duda de su pueblo, pero no se movió. Algo en su expresión cambió, como cuando una pieza que ha estado en el lugar equivocado durante décadas finalmente encuentra su sitio correcto y el mecanismo completo empieza a tener sentido. Sin embargo, emitió un mensaje mental a su gente.
Él quiere provocarnos, para que nosotros