La carta de Aldric llegó al amanecer del segundo día.
Artemis la leyó tres veces, una vez al día, como si las palabras pudieran cambiar con cada lectura.
Alfa Artemis,
Tu orden ha sido recibida y obedecida. La manada se moviliza hacia Lunaris. No voy a mentir, hubo resistencia. Algunos lobos temen abandonar el único hogar que han conocido. Otros susurran que huyes, que has elegido a tu mate sobre tu manada.
Les recordé quién eres. Lo que has hecho por ellos. Las veces que has sangrado para mant