8. TORTURA
Irina y Alek estaban cantando una canción en la habitación del pequeño.
Todo parecía felicidad y alegría, mientras que estaban ellos dos juntos, porque además no habían momentos más felices para el pequeño que esos en los que parecía existir solamente el con su niñera, una que al fin estaba allí por él y no por su padre.
—Alek, Alek —lo llamo Irina—. Vamos a jugar a...
Pero un golpe en la puerta estruendoso, seguido de la misma abriéndose bruscamente y un Jasha lleno de sangre en manos y brazos