58. TE AMO
El miembr0 de Jasha ya estaba demasiado duro y erecto como para seguir dejando pasar el tiempo y no hundirse en Irina, necesitaba que su miembr0 sintiera esa calidez, ese calor, esa perfecta suavidad, necesitaba correrse dentro, necesitaba dejar todo de sí en ella, sembrar tantas semillas como pudiera y hacer que esa mujer fuese solo para él.
Deslizó un par de dedos entre esos preciosos labios húmedos, suaves y carnosos como los de su boca, chupo y la hizo chupar, metió su duro falo de una sola