51. SANGRE Y AMOR
Olga había cerrado la puerta y no dejo que nadie entrara, el golpe había sido un poco más fuerte de lo que Jasha creyó pues había sangre saliendo del oído de Igor.
—Danika, mi amor, perdóname no te pude proteger y...
—¡Eres un imbécil, Jasha! —la voz de Danika era tan fría y seca que él sintió una punzada dolorosa, pero se negó a creer que su inteligencia tenía razón sobre su corazón.
—Danika, ven, te llevaré a la habitación y luego...
—No lo entiendes —dijo Olga con frialdad mientras lo aleja