41. SOLA NO PUEDO
La primera bala rozó y casi da en el retrovisor del lado izquierdo, Eriks miró por el espejo de su lado derecho y se dio cuenta que venían dos motos y un auto.
—Necesito que me los quites de encima —Eriks parecía que estaba hablando solo, pero en realidad lo hacía con la chica del pelo pintado a través de su comunicador.
—Eso intento —parecía que ella estaba tosiendo.
—¿Q-qué sucede?
—Nada —pero definitivamente había pasado de todo.
—¿Qué...
—¡Nada! —Sin embargo al fondo se podían escuchar dis