45. Infiltrado
Stefan.
En lugar de sangre siento que es lava líquida y ardiente la que corre por mis venas, tengo el impulso de ir a por ese hombre y matarlo con mis propias manos, pero mi cuerpo no responde, es incapaz de moverse un centímetro lejos de Renata quién está recomponiéndose poco a poco.
Alessandro está parado frente a ese hombre, apuntándole con el arma en la cabeza su cuerpo es el único obstáculo para llegar al maldito celular que trataba de llegar con desesperación.
— Alessandro, llévalo al s