Isaac
Estuve tan cerca de acabar con todo, tan cerca de estrangular a ese chiquillo que es el vil recuerdo de la existencia de Jonathan, su padre. Necesitaba sentir su frágil cuello entre mis dedos y apretar con todas las fuerzas que poseo, apretar y disfrutar de la vulnerabilidad que me ofrece tan placentera situación. Por momentos no lograba ver a Tobías, solo veía el rostro del bastardo que arruinó mi vida. Era como si la vida me premiara, entregándome una segunda oportunidad para ejecutar t