Tobías
En este momento me siento presa del pánico, me retuerzo bajo su agarre e intento liberarme. Todo esfuerzo es inútil, él es más alto que yo por una cabeza y su complexión corporal me duplica. Es una gran masa de fibra y músculos, mientras que yo, solo soy un debilucho chiquillo de dieciocho años que aparenta mucho menos, a medio desarrollar por la pésima alimentación que ha recibido los últimos diez años de su jodida vida.
Deseo gritar por ayuda, a pesar de ser consciente que estamos sol