Por enésima vez miro la hora en mi teléfono celular, son las veintidós con quince minutos y una ansiedad enorme se acentúa en mi vientre. Me encuentro estacionado a un costado de la casa de Vincent, al parecer se retrasará, mentiría si dijese que me encuentro tranquilo, los nervios me están carcomiendo por dentro y no sé cómo anteponerme a esta situación. De algún modo, me incomoda no tener el control absoluto de una respectiva situación.
No sé cómo enfrentar nuestro pasado, desearía que las he