Aquello era lo último que deseaba escuchar de sus labios. ¿Logrará comprender el daño que me hace con cada una de sus malditas palabras? Prefiero pensar que no se da cuenta a creer que disfruta con cada herida que le provoca a mi ya rota alma. Prefiero no responder, tomo la carpeta que tiene entre sus manos y reviso el contenido de su interior, era la documentación que debo firmar para cederle mi herencia.
— ¿Que has hecho con el dinero que estaba en el banco? Antes de que te descubriera con a