Júpiter no imagino en un solo momento que Rosario se enterara de la declaración que entrego al sheriff Molina, ¡Mucho menos que se atreviera a secuestrar a su madre! La desesperación no era evidente en el rostro del joven Ríos, sin embargo, en su interior la angustia y el pesar de observar a su madre en esa situación comenzaba a orillarlo a provocar decisiones de las cuales en ese momento no se arrepentiría en lo absoluto, lamentablemente no se percataba de Melquiades y sus intenciones si logra