El tío de Júpiter asumió la responsabilidad de cuidar de Marlene y mantener el secreto hasta el último suspiro de vida de ambos, mientras Júpiter se hacía cargo de la nueva y mejorada empresa de modas después de ese largo viaje que realizó el mismo día que se despidió de su tío y de la mansión Ríos.
Marlene comenzó a recibir las visitas frecuentes del nuevo Sebastián Ríos, ella no terminaba de asimilar que su antiguo amor continuara a su lado y magia entre ellos estaba mucho mejor que cuando se