Tras las declaraciones de Rosario a lo largo de los últimos meses, parecía ser evidente que ella no fue la culpable de la muerte de Sebastián Ríos, lo que la dejaba libre de cualquier culpa y al corroborarse la supuesta credibilidad de las grabaciones donde Sebastián amenazaba a uno de los accionistas con revelar la supuesta verdad sobre los negocios que se realizaban a las sombras en su mansión, no quedaba más que investigar al respecto, quedando Rosario como la única heredera de toda la fortu