Mundo ficciónIniciar sesiónSeguido, Javier se paró con él - con mucho gusto - mantuvo la sonrisa sin dudar un segundo.
Su padre se acercó; pero Teo se negó a soltar el brazo. Entonces, tuvo que subir acompañando al doctor. Después de que ellos pasaran, los siguió con su madre - has subido de peso - comentó de pronto.
Teo la miró, avergonzado -







