Punto de vista de Zevara
—Papi…… —Un gruñido gutural, crudo y roto, salió desgarrado de mi garganta, resonando contra las paredes. Me debatí con fuerza contra él, hacia adelante, con la esperanza de alejarme, pero el escritorio me mantenía en el lugar. Luego hacia atrás, pero su fuerte pecho no me dejaba mover ni un centímetro.
El dolor era demasiado abrumador para soportarlo. Mis muslos temblaban tanto que casi me doblé, pero sus garras en mis muñecas me mantenían quieta.
—¿Coño virgen y apret