Era de madrugada. Ambos despertaron casi al mismo tiempo en una habitación de hospital por separado. Había ocurrido un accidente. Abril y Alejandro lamentablemente habían resultado con algunas heridas de gravedad en su cuerpo.
Los familiares de ambos habían sido contactados por el hospital. La madrina de Abril dijo que se la llevaría a otro centro médico, pues, no podía pagar las facturas médicas allí. Además, ese día tendría que viajar y estaba a pocas horas de hacerlo, así que, le comentó a s