El cuerpo de Natalie temblaba casi sin control, el frío que sentía le calaba los huesos, aunque la temperatura no era tan baja como para provocar aquello, algo en el interior de esta mujer le hacía saber que el frío que sentía era un frío espiritual, como que hubiera perdido el manto que la abrigaba, la cogía y la protegía, y todo eso era por la lejanía de Malakai, sabía que estaba segura solo con ese vaquero, solo con él se sentía invencible, audaz y ahora que estaba sola y la estaban bajando