Unavi lloraba sin consuelo, derrumbada en la entrada de su casa. La verdad había salido a la luz en el momento menos esperado y todo se había derrumbado sobre ella.
Todo se había terminado.
Unas horas antes.
Kamus, frustrado por la deliciosa visita de Unavi que Parker había postergado (la esperanza de que se concretara durante el día seguía en pie) ahora debía oír sus estupideces.
—¿Qué locura estás diciendo?
—¿Recuerdas que dije que ella se me hacía familiar? Es porque la vi en una obra donde